Proyecto individual. Sala SAC, Tenerife. 2016
Expuesta en La Casa Encendida (Madrid) y Galería Lucía Mendoza (Madrid).
La realidad contemporánea de la industria alimentaria está atravesada por contradicciones que forman parte de nuestra vida cotidiana. La creciente tecnologización de los procesos de producción ha generado una distancia cada vez mayor entre aquello que comemos y el conocimiento de su origen.
It’s Alive reflexiona sobre nuestra relación con el medio natural en un contexto en el que la lógica del mercado impone la máxima producción al menor coste y en el que la modificación genética, la industrialización de las semillas y la apropiación de la vida forman parte de los mecanismos de producción contemporáneos.
Más de cuatrocientas piezas escultóricas, dibujos botánicos y una instalación con luz ultravioleta construyen un paisaje que oscila entre lo natural y lo artificial. La repetición de las esculturas introduce una lógica mecánica y seriada, mientras que los dibujos recuperan el lenguaje de la ilustración botánica, tradicionalmente asociado a la observación y clasificación de la naturaleza.
La instalación lumínica transforma el espacio. Durante determinados momentos, la sala queda sumida en la oscuridad y la luz ultravioleta hace aparecer imágenes que permanecían invisibles, una segunda realidad oculta bajo la superficie de la obra.
Dos paisajes conviven en un mismo espacio. Uno visible, reconocible y otro que muestra una realidad que necesitaba atención para poder ser vista.
It’s Alive propone así una mirada sobre aquello que permanece oculto en nuestra relación contemporánea con los alimentos y con la naturaleza, lo que transformamos, lo que manipulamos y aquello que, a pesar de todo, continúa vivo.