Proyecto individual, expuesto en Galería Saro León, Las Palmas, 2017.
El hilo conductor de la exposición establece una conexión entre el mito del Diluvio Universal y nuestro actual contexto de crisis ecológica.
En el libro del Génesis, Noé construye un arca para preservar las especies frente a un gran diluvio. El relato aparece, con diferentes formas, en distintas culturas y tradiciones, y plantea una idea que sigue vigente, la necesidad de conservar la diversidad de las especies para sobrevivir a una posible catástrofe.
Hoy esa función ha adquirido una dimensión científica. Los bancos de semillas conservan la diversidad genética de especies vegetales esenciales para la alimentación humana. Entre ellos se encuentra la Svalbard Global Seed Vault (Bóveda Global de Semillas) en Noruega, concebida como una reserva frente a un futuro incierto de crisis climática.
La obra parte de esta idea con una serie de pinturas realistas que representan bolsas de vacío, a menudo utilizadas para preservar las semillas. En ellas, sin embargo, únicamente vemos los recipientes, la vida permanece oculta, situándola entre la conservación y la desaparición.
Junto a ellas, dibujos a grafito sobre tabla representan variedades antiguas y primitivas de cereales, cultivos que han constituido una parte esencial del sustento humano durante milenios. Una de las piezas reproduce la Flood Tablet, una tablilla cuneiforme del siglo VII a. C. que recoge el relato del diluvio en la Epopeya de Gilgamesh.
Requiem se sitúa así entre el mito y la ciencia, entre la memoria y la ausencia, un archivo silencioso de semillas que quizá algún día necesitemos volver a encontrar.