Instalación aromática. Tinta sensible a la luz ultravioleta sobre papel, aroma sintético de frutas. medidas variables. 2016
Los dibujos botánicos, vinculados históricamente a la observación y clasificación de la naturaleza, se encuentran aquí a modo de “simulacro industrial”, la imagen representa la fruta, el aroma evoca su presencia y pone de manifiesto la interacción entre ambos sentidos.
La instalación está compuesta por dibujos botánicos de frutas, acompañados por un dispositivo que libera aromas sintéticos, empleados habitualmente en la industria alimentaria para reproducir olor a fruta natural.
Una parte fundamental de lo que percibimos como sabor procede del olfato y la industria alimentaria ha desarrollado una enorme capacidad para reproducir e intensificar las sensaciones asociadas a los alimentos. Composiciones químicas capaces de evocar la presencia de una fruta allí donde en ocasiones no está.
La obra propone así detenerse en aquello que permanece oculto, en los mecanismos que construyen nuestra percepción del alimento, construyendo la sensación de algo que materialmente puede no estar ahí.